La argentina que pulió el acento italiano del papa Francisco

Publicado el 19/03/2013

Se llama María Emilia Pandolfi y conoció a Jorge Bergoglio en 2005 a través de un hermano sacerdote.

Pandolfi, de 53 años, recuerda que en el 2005 fue convocada por el entonces arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio, para mejorar su acento italiano.

"El entendía más o menos el italiano. Pero no sabía hablarlo bien. Es hijo de piemontés, así que sabía el dialecto de su papá y con el italiano se comunicaba como podía", dice a ANSA Pandolfi, quien da clases en el Instituto del profesorado y a integrantes del elenco del Teatro Colón.

Y agrega: "Bergoglio me conocía a través de mi hermano, Salvador Pandolfi, que era sacerdote y dejó de serlo. El tenía una relación bastante cercana con mi familia y me convocó para ayudarlo primero con algunas traducciones".

"Recuerdo que una vez tenía que dar una homilía en Roma en la Congregación de la Fe y entonces él sabía que me especializada en fonética italiana y me convocó para ayudarlo en su pronunciación", prosigue.

"Entones fui al arzobispado y trabajamos la homilía juntos. Le enseñaba a hacer ejercicios de fonética, de laboratorio, como poner los labios, la lengua, el paladar. Y él seguía con mucha docilidad mis instrucciones. Practicó mucho", recuerda. "El italiano que sabía lo aprendió de tanto ir a Roma, de escucharlo", añade.

¿Y qué siente ahora al escuchar a su alumno hablando en italiano para decenas de millones de personas? Pandolfi se ríe: "Un poco me siento responsable. Nunca una doble P, una doble L... frateli en vez de fratelli (hermanos). Y encima a los italianos les encanta su acento!!", bromea.

Pandolfi afirma que durante un tiempo también le ayudó con traducciones. "Era ante todo una relación de amistad. Cuando mi padre falleció vino a dar misa y ayudó mucho a mi hermano cuando decidió dejar el sacerdocio. Mi hermano dice que fue un padre para él".

La profesora del Papa dice que sintió "una emoción enorme" cuando se enteró de que su alumno había sido elegido Papa. "Fue una felicidad muy grande, me da mucha esperanza".

"Ahora pueden venir tiempos de renovación en la Iglesia. Es una persona totalmente humilde, es muy espiritual, muy profundo y muy inteligente", señala Pandolfi, quien es además catequista.

Y concluye: "Bergoglio es una persona muy cálida. A mí nunca me llamó su secretaria. Siempre me llamaba él por teléfono cuando necesitaba mi ayuda".

(Fuente: ANSA). Clarín.